¿Te gusta crear flores realistas? En esta manualidad te mostramos cómo hacer pequeños ramilletes de lavanda con papel crespón para decorar cualquier rincón de la casa que se encuentre demasiado vacío a fin de transformar el espacio con un estilo natural que evoca frescura y naturalidad.
Además, crear tus propias plantas y flores con papel crepé de colores es una solución ingeniosa para añadir piezas decorativas en las diferentes estancias de la casa. Incluso es una forma sencilla de personalizar floreros con plantas de papel de colores vibrantes y acabados suaves.
La lavanda de papel es una planta artificial realista, duradera y versátil que aporta forma, textura y color, incluso aroma, si añadimos unas gotas de aceite esencial de lavanda en el interior del recipiente. Del mismo modo, se pueden elaborar diferentes tipos de ramilletes de florecillas para componer muchos y diversos arreglos florales.
Lavanda de papel
Para quién está indicada: 11 años en adelante. El tiempo medio para hacer la manualidad: 30-45 minutos aproximadamente. Dificultad de la manualidad: realmente fácil.
Para hacer ramilletes de lavanda con papel, ¿qué materiales vamos a usar?
- Papel crespón

- Alambre de jardinería

- Pegamento en barra

- Silicona caliente

- Tijera

Además, puedes ver las características de otros productos que hemos utilizado y recomendado en el listado de materiales para manualidades. Echa un vistazo, ¡seguro que encuentras otros materiales con los que hacer más manualidades!
Con estos materiales, ¿cómo vamos a hacer ramilletes de lavanda en flor paso a paso?
Primer paso: Cortar y pegar el papel crespón
Antes de empezar a elaborar los pequeños ramilletes de lavanda en floración, tenemos que escoger la paleta de colores más adecuada para representar este tipo de planta silvestre. Además, la elección del papel es importante, ya que queremos conseguir un aspecto sedoso y una textura suave en las flores.
Para ello, el papel crespón o crepé es la mejor opción, ya que combina resistencia, flexibilidad y facilidad en el uso. También, su textura rugosa añade dimensión y proporciona un acabado distintivo. A esto hay que añadirle que hay una amplia gama de colores vivos y vibrantes.
En este caso hemos escogido una paleta de colores que se caracteriza por su intensidad. Un color que destaca fácilmente es el púrpura y, para ello, hemos elegido dos tonos, uno más claro y otro mucho más oscuro. También usaremos verde claro para representar las hojas.

Ahora hay que empezar a recortar el papel crespón (ambos colores) en tiras de aproximadamente 25 cm de longitud y 5 cm de ancho.

Tras cortar las tiras de papel, echamos pegamento en barra en uno de sus lados para, posteriormente, doblar a la mitad la tira de papel y adherir ambos lados. De este modo, obtenemos una tira de papel hueca, con un ancho de 2,5 cm.
A continuación, doblamos a la mitad la tira de papel y realizamos unos cortes a lo largo de toda la pieza. Cada uno de estos cortes lo hacemos con separación aproximada de medio centímetro y hasta la mitad del ancho de la pieza, para conseguir una tira con flecos.
Seguidamente, cortamos en secciones la tira de papel que tiene mayor longitud. Una sección la cortamos con 15 cm de longitud y resto entre 5 y 10 cm de largo. Estas medidas están condicionadas a la longitud de los ramilletes de lavanda.

Una vez cortadas las tiras de papel en secciones, vamos a unir dos secciones cortas de diferentes colores, para obtener una única tira de papel con flecos. Para adherir ambas piezas, untamos un poco de pegamento en barra en un extremo de la tira.

Por último, vamos a trazar las hojas de la planta de lavanda con papel. Para lo cual, vamos a hacer un corte de figura simétrica en un pequeño trozo de papel crespón verde. Primero, doblamos por la mitad el trozo y cortamos con las tijeras la forma lanceolada de las hojas de lavanda.
De este modo tan sencillo, hemos elaborado todas las piezas de papel de colores que van a dar forma a los ramilletes de lavanda en floración.
Segundo paso: Montar el ramillete de lavanda de papel
Lo siguiente que hay que hacer es cortar un trozo de alambre de jardinería en color verde, que tenga un revestimiento plástico y un grosor de aproximado de 0,65 mm. Este tipo de alambre es muy maleable.

Una vez cortado el trozo de alambre de aproximadamente 25 cm de longitud, comenzamos a estirarlo manualmente hasta que quede más o menos recto.


Luego, echamos una gota de silicona caliente en el extremo de la tira de papel, justo en el fleco, y adherimos elalambre por su extremo. Seguidamente, empezamos a enrollar la tira de papel en el alambre.
A medida que enrollamos la tira de papel con flecos, hay que apretar un poco el papel para que se vaya ajustando bien al grosor del alambre.

Tras enrollar la primera pieza de papel en la punta del alambre, echamos una gota de silicona caliente en el final de la tira para adherir el papel y sujetar la envoltura.

A continuación, colocamos la pieza de papel bicolor un centímetro por dejado de la pieza enrollada en la punta del alambre. Repetimos el mismo paso, echamos una gota de silicona caliente en el extremo de la tira de papel y adherimos el alambre. Enrollamos la pieza y adherimos el extremo.

Por último, hay que colocar la tira de papel con flecos más pequeña. Adherimos la pieza de papel en el alambre entre 1 y 2 cm por dejado de la pieza central. Enrollamos la pequeña pieza y pegamos el extremo para sujetarla al alambre. Luego, abrimos un poco los flecos con un palillo redondo.


Ya sólo nos queda colocar las hojas verdes en el ramillete de lavanda con papel. Para ello, hacemos un corte en la parte central con la tijera.

Luego introducimos el alambre por el corte y echamos una pequeña gota de silicona caliente en la cubierta del alambre y adherimos ambas hojas.
Y realmente no tiene mucho más. Ahora podemos adornar un florero de cristal transparente y minúsculo con los ramilletes de lavanda de papel que, aunque pequeños, darán ritmo, frescura y un toque de color vibrante.

Algunas sugerencias
- También se podría utilizar papel de seda o cartulinas de colores.
- De igual modo, se podría usar un alambre las grueso y rígido para hacer el tallo de la planta.
- Además se podría pintar el papel crespón con acuarelas para añadir más detalles.
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